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domingo, 31 de mayo de 2009

Nuevo servicio para comprobar la identidad

Los sitios de compraventa y negocios necesitan cada vez más de una herramienta que permita verificar la identidad de los intervinientes.

Hay un viejo dicho en la red que dice que "En Internet nadie sabe que eres un perro", y nunca ha sido más cierto que ahora. Y dado que uno de los usos más crecientes que se le da a Internet es el de una vía para hacer dinero, resulta muy importante saber con quien hace negocios uno.



Y dicho esto, una empresa llamada GenMobi Technologies ha lanzado "Check-Mates: eBay and Craigslist Identity Verification". Se trata de una aplicación que se encarga de asegurar la identidad de los intervinientes en una transacción, mediante preguntas personales no-intrusivas. Como bien dice el titular, los destinatarios iniciales de esta aplicación serán eBay y Craiglist.

Otros sitios que se hacen eco de la noticia:
PowerSellersUnite
Prweb

jueves, 28 de mayo de 2009

Un alto en el camino: La SGAE, esa extraña entidad por encima del bien y el mal

Hoy vamos a hacer un inciso en la actividad normal de este blog para centrarnos en algo que está ocurriendo ahora y que es novedad y noticia. Noticia porque el caso de Pablo Soto se ha convertido en un fenómeno mediático, ya que la SGAE arremete por lo civil lo que no pudo por lo penal. Novedad, porque la SGAE cada vez intenta disimular menos su cinismo de recaudación y cada vez lo hace de forma más directa y con método nada éticos ni ortodoxos.


Todo esto me lleva a una reflexión clara, y es que el falso estado de democracia cada vez se diluye más y más. Con Franco pasaban cosas así, y la gente no se llevaba las manos a la cabeza, porque:

a) Sabían que era lo que había.
b) Como todo el mundo sabía que esto era así, el que se metía en camisas de once varas ya sabía que no pisaba firme, por lo que no se llamaba a engaño si llamaban a la puerta unos señores que venían a buscarle.

Si uno comete la torpeza y la osadía de consultar la Constitución, a ver qué tiene que decir de esto, se encuentra casi al principio del todo, en el artículo 18.2, un párrafo que reza así:

"2. El domicilio es inviolable. Ninguna entrada o registro podrá hacerse en el sin consentimiento del titular o resolución judicial, salvo en caso de flagrante delito."

Uno puede pensar que ya está anticuada esta Constitución, ya que casi todo no es más que una declaración de meras intenciones (derecho a un trabajo, derecho a una vivienda ... jaja, espera, que me da la risa). Pero no, si leemos la Constitución Europea recientemente aprobada, leemos algo que nos hace estremecer:

ARTÍCULO II-67

- Respeto de la vida privada y familiar

Toda persona tiene derecho al respeto de su vida privada y familiar, de su domicilio y de sus
comunicaciones.

¿Esto va en serio? ¿Donde está pues este derecho? ¿Otra declaración de intenciones?

Ahora hay libertad, pero para según que cosas. Y lo más curioso, es que según la cosa en concreto, depende de la persona en cuestion. Lo que uno no puede hacer, otro si puede hacerlo. ¿Qué ocurriría si tú, amigo lector, te metieras en una casa ajena? Obviamente no lo harías, porque a ti te enseñaron que eso no se debe hacer, y que tiene unas consecuencias. Y además, tienes mucho que perder y poco que ganar. Así que por unanimidad, gana el no-colarse en casas ajenas. Sin embargo, para la SGAE prima el hecho de intimidar al pueblo y dar a conocer la única verdad: Que la SGAE es una institución por encima del derecho y la propia ley, y que si hay que reescribir la ley para que lo suyo parezca menos feo, uno demanda y realiza todos los juicios civiles que haga falta hasta que algún juez despistado les dé la razón.

En otros países, se acusaría a la SGAE de entorpecer a la justicia y hacerla perder el tiempo con juicios absurdos y carentes de base, además de repetitivos. Pero aquí no, ya ven. Curioso país es este.


Para ampliar esta reflexión, se puede echar un vistazo a:
http://www.alfa-redi.org/rdi-articulo.shtml?x=504

lunes, 25 de mayo de 2009

Búsquedas curiosas de Google (II)

Y vamos con una nueva remesa de excentricismos y curiosas expresiones por las que la gente llega a Subastando en la Red.

"todo lo que se esta subastando en toda espagna en este momento"

Ahí, di que si, que en nuestra web lo tenemos todo.

"bidobido problemas"

Coño, no ha empezado el chiringuito a funcionar y ya le están buscando las cosquillas.

"972173253"

Alguien está buscando su teléfono en Internet ... y creo que se parece basta al de Sonyyako.

"cuentas robadas chino"

Pobre chino. Encima de chino, con cuentas robadas.

"beauty4buy" ebay

Buscan al que registra las empresas de los chinos.

"todocoleccion no se vende nada"

Ni en ebay ...

"cuanto tarda envio desde francia"

¡Es una pregunta o una exclamación?

"cuanto tarda la poste"

Lo mismo que desde Francia. O si te refieres al blogué, la posté tarda lo que yo tardo en escribiré.

"eBayISAPI.dll error al pujar"

Que eso pasa cuando quedan 5 segundos tiene que joder un huevo.

"vendo cosas insolitas"

¿Y se lo tienes que contar a Google? ¿Qué esperas que Google te compre?

"riesgos de vender en ebay"

Todos.

Si te ha gustado, puedes ver también:

Búsquedas curiosas de Google (I)

sábado, 23 de mayo de 2009

El fin del Rastro madrileño

El Ayuntamiento de Madrid lleva tiempo intentando acabar con el Rastro madrileño. Eso es algo que a nadie se le escapa. Cada vez es más pequeño, con menos puestos, menos diversidad y con menos artículos raros. Ya tiene poco de Rastro y cada vez se parece más a un market londinense, donde se venden 5 artículos y medio, y el resto de los puestos es una sucesión de los mismos artículos una y otra vez. ¿Presión de las grandes superficies?

El Rastro más típico y encomiable de Madrid y quizás tambien de España. El Rastro de los domingos, el Rastro de Cascorro, el Rastro de los cromos, ... el Rastro de los mil nombres, o sencillamente "El Rastro".

¿Y por qué esa sensación de fin del Rastro? Bien, pues hay varios factores, aunque los motivos nadie los conoce exactamente. Sin embargo resulta obvia la persecución, a saber:

  • Desde hace años no se conceden nuevas licencias para poner puestos los domingos. El caso más representativo de esto es el de José Rojo, que lleva más de 17.000 peticiones al ayuntamiento solicitando un puesto, sin que le hayan contestado.

  • La única forma de conseguir un puesto hoy en día es por herencia directa de uno de los padres. Es decir, que si una persona tiene un puesto actualmente, la única forma de que su familia lo conserve, es por descendencia directa hacia un hijo suyo (no valen hermanos o padres).

  • El área de puestos es cada vez más pequeña. Los que lo han conocido en los 80 y antes, cuentan como el Rastro se extendía por debajo de la Ronda de Toledo, hasta llegar casi a la M-30. Hoy en día los límites del Rastro son la Plaza de Cascorro por el norte y por el sur la Ronda de Toledo.
Aunque está claro que finalmente desaparecerá, esperemos que esto no ocurra hasta dentro de 50 o 60 años como mínimo.

jueves, 21 de mayo de 2009

Sbmtrenes aka la chatienda. El tren parte con tu dinero hacia ninguna parte

Aunque el tema de las estafas no debería ser algo tan común, lo cierto es que sí lo es. En esta ocasión vamos a hablar de una serie de problemas en las ventas de máquinas y vagones de tren, un área del coleccionismo bastante extensa. Alrededor de las maquetas a escala hay un gran y caro comercio, que ya no queda sólo en los trenes, sino también en todo lo que rodea a los mismos y sus maquetas: vías, casas, adornos, y toda clase de detalles. Algunos espabilados han visto el filón que supone dar pelotazos con las maquetas de tren, ya que se trata de piezas caras, y a los coleccionistas no les importa pagar mucho si el material es bueno. El problema es que los coleccionistas sólo tienen para juzgar el material la palabra a priori del vendedor.

La historia de hoy es la de Sbmtrenes, con otros nombres como chatienda, elitren, elitrenes, Ignacio Robert Ruiz, Sbmetrenes, antoniodelinares y un largo etcétera.

Nos encontramos con alguien que descubrió el gran potencial que tenían los "palos" en el coleccionismo de trenes hace ya tiempo, cuando todavía funcionaban las news, concretamente en es.rec.trenes.

Este señor tiene antecedentes en todos estos sitios:

Ebay
Railwaymania
Forotrenes

De todos los sitios sale con el rabo entre las piernas (expulsado) y con los bolsillos bien llenos. Suele echar la culpa a "problemas de logística con la central" o "problemas de distribución". Resulta bastante gracioso que un particular que se dedica al cambalache de trenes hable de centrales o pedidos, cuando en realidad no se trata más que de un compraventa que localiza cosas en rastrillos y foros para revenderlas al mejor postor. Con ocasiones se debe encontrar con que vende lo mismo a dos personas, o que vende la piel del oso antes de cazarlo, y surge el problema, al no poder responder a la venta. El hecho de haber usado tantos nicks no hablan mucho a su favor, pues hemos podido comprobar como en el 100% de los casos, el timador profesional cambia de nick continuamente para no dejar pistas y poder seguir con su actividad.

Vino a Baneados por eBay lloriqueando hace algunos meses porque eBay le había echado injustamente. Aquí podemos ver la razón de tan injusta expulsión (nótese que los que le puntúan negativo no son novatos compradores, sino todo lo contrario).

En dicho foro se dedicó a hacer spam sin aportar nada más durante su corta estancia. Y no hemos vuelto a saber de él hasta que llegó un usuario llamado Fotingo a contarnos de las andanzas de dicho personaje. Con una sola opinión es difícil hacerse una idea, pero indagando un poco sobre dicho señor parece que hay numerosas experiencias semejantes por los foros de coleccionismo de trenes.

Así que, amigos coleccionistas de trenes: Mucho ojo a quien compráis vuestras máquinas y trenes. Siempre hay que evitar a los usuarios recién registrados que nada más llegar ofrecen chollos o material difícil de encontrar, sin ni siquiera presentarse. El material ofertado siempre ha de poder verse, y si es posible, entrega en mano. Y si no, no hay compra.




lunes, 18 de mayo de 2009

Coleccionismo y las compras compulsivas. Cuando comprar se convierte en un problema.

Hay ocasiones en que comprar por Internet deja de ser algo saludable y se convierte en un lastre, en una obligación. Compramos aunque ya no quede nada que comprar. ¿Qué está ocurriendo? Intentaremos hacer un repaso al proceso.

Generalmente el proceso de compra es una necesidad, pero de índole sano. Uno necesita una serie de objetos o artículos, y le da lo mismo comprarlos en la tienda, en una gran superficie o en Internet. Cuando se opta por Internet, suele ser obedeciendo a los siguientes criterios:

- Ahorro de tiempo (tódo en un par de clicks y en poco rato).
- Ahorro de transportes (no hace falta transladarse al centro ni recorrer varias superficies).
- Ahorro de dinero (muchas tiendas online son notablemente más baratas que las físicas debido a los ahorros que supone la plataforma electrónica frente a la física).

Ahora bien, un buen día nos sorprendemos comprando por Internet, sin saber muy bien qué comprar. Simplemente porque toca. Por saciar un deseo no de conseguir algo, sino de comprar. Ese día toca preocuparse.


¿Enfermedad, Adicción o Hobby?

El shopping compulsivo es como todo. En pequeñas dosis no tiene problema. En grandes dosis, es un peligro. Para diferenciar de cuando es un vicio a cuando es necesidad podemos hacer una prueba muy sencilla. Escribimos en un papel aquellas cosas que queremos comprar. Podemos marcar aquellas que es necesario tener y aquellas que sólo queremos por el puro placer de poseerlas, porque nos hace ilusión tener (lo que generalmente se llaman "caprichos"): puede ser un libro, una colección, lo que sea ... Esta lista no debe ser demasiado grande, sólo con lo que uno quiere de verdad.

Bien, a medida que vayamos comprando podemos ir tachando de la lista, y anotando con otro color las que no estaban originalmente en la lista pero aún así, han sido adquiridas. Si pasadas un par de semanas la lista principal no disminuye, o disminuye poco, y la nueva lista con lo comprado va aumentando, entonces nuestras compras se conducen por adicción, no por necesidad de comprar una serie de artículos. Esto es especialmente cierto con el coleccionismo. Es frecuente empezar coleccionando algo pequeño y de poco valor, y con el paso del tiempo, empezar otras colecciones, cada vez más grandes y complicadas. Eso no es bueno. La primera colección la empezamos seguramente porque o ya la teníamos a medias, o era algo que nos hacía ilusión poseer (el coleccionismo es, en esencia, afán de posesión). Han pasado 6 meses, y la colección inicial, que constaba de 10 elementos, se ha expandido a 20, y lo peor, los elementos restantes son otros 10. Además, hemos comenzado 2 o 3 colecciones más de artículos relacionados. Pero del coleccionismo ya hablaremos más adelante. En cualquier caso, empezamos a tener una colección interesante, que ocupa espacio, y que nos hace estar pendientes de las páginas de venta en Internet para ver si aparecen los items faltantes. Este es otro síntoma.

Ahora bien ¿estos síntomas son algo bueno o malo? Pues depende. Si uno anda pendiente del final de las subastas, y si estas condicionan su vida, e impiden hacer cosas como salir a la calle por tener que estar pendiente del final de una subasta, de nuevo, mal síntoma. De hecho hace tiempo que existen los snippers. No hay razón pues para estar pendiente de una subasta. Si en una subasta tenemos la imperiosa necesidad de ganar a cualquier precio, eso es un síntoma fulminante, que deja de ser síntoma y se convierte en evidencia: hay un problema, y grande. Si a uno le gusta participar en las subastas, debe destinar un presupuesto mensual conocido de antemano, y al sobrepasarlo, no pujar más hasta el mes siguiente. Si uno es capaz de hacer eso, entonces está claro que domina la situación. No hay problema (de momento). Si uno tiene que participar en todas y cada una de las subastas que aparecen, incluso en las de artículos que ya posee, sólo por el hecho de ver que es capaz de ganar, malo.

Ponerse un límite al mes

Si uno participa con asiduidad en subastas o simplemente compra por Internet, debe ponerse un tope acorde con su sueldo. Un 5% de su dinero restante tras pagar facturas no está mal. Aunque uno debe plantearlo como que es dinero que no se gasta saliendo de tapas o en ocio. Es decir, que este dinero debe ser una parte del dedicado al ocio, y no una partida nueva del dinero que antes era ahorrado.

Otra táctica consiste en vender unos objetos para comprar otros. De esta manera uno puede patrocinar sus nuevas colecciones con objetos que han perdido su interés. Y de esa manera también libera sitio, porque si no, se puede entrar en otro problema también muy relacionado con las compras: el síndrome de Diógenes*.

Cuando uno tiene un problema con las compras y las subastas

Cuando uno se da cuenta de que tiene el problema, es que el problema es ya bastante evidente. La recomendación general es que lo corte radicalmente. Que esté 3 o 4 meses sin comprar. Que cambie ese hobbie por otro, como dar paseos. Verá que en realidad no es tan difícil, y en cuanto uno sale del círculo, empieza a ver la situación de forma global. Y empieza a cuestionarse como es posible que algo tan tonto como una subasta o una serie de objetos han sido capaces de gobernar su vida. Y es que es absurdo si uno lo piensa. Uno debe comprar lo que necesita, y darse un capricho de vez en cuando. Y ya. Si uno se da muchos caprichos seguidos, mal asunto.



Las colecciones

El coleccionismo era algo bastante occidental hasta mediados de los 90, cuando en España irrumpió el manga, las costumbres de Japón, y las de Estados Unidos, potencias supuestamente más desarrolladas. Los otakus comienzan a florecer como flores en mayo, y el que no colecciona algo parece que no es nadie. Al principio se comenzó por el cómic, que era algo que en España había habido bastante (en formato tebeo, claro). El que más y el que menos tenía tebeos en casa, y se había especializado en su personaje favorito. Los más vistos eran los coleccionistas de Mortadelo y Filemón (que curiosamente, quizá sean unos de los personajes con menos gracia y más repetitivos de la obra de Ibáñez). Pero el caso es que como había muchos, eran fáciles de encontrar y de juntar. También se estilaban las colecciones de sellos y monedas. Quizá esas dos sean las más típicas, y de hecho los primeros portales de compraventa de coleccionismo se centraban en esas 3 categorías. También había coleccionies de cromos, pero esas no tenían mucho valor. Uno colecciona cromos de niño y cuando termina de ser niño, adiós colecciones. Y con las películas de USA de los 80 también llegaron las modas de allí. El coleccionismo de figuritas de Star Wars, los muñequitos de rol (Warhammer y similares) para pintar uno mismo, todo lo relacionado con Lord of the Rings, los trekkies, cartas de Magic, pósters de películas y en general, cualquier cosa digna de ser recopilada y clasificada. Lo que hasta ese momento eran colecciones originales (las de azucarillos de los bares, o chapas de las botellas de champán) empiezan a convertirse en objetos de culto hacia finales de los 90. Todo el mundo colecciona algo. Minerales, rocas, fósiles, ... y ello conllevan una serie de accesorios alrededor del coleccionista en cuestión. Estuches, vitrinas, maletines, álbumes y de todo. Y es gracioso, porque el mismo utensilio, si no llevaba la coleta "coleccionismo" en su etiqueta, costaba notablemente menos que el que sí la llevaba. Ya no era una maletín, sino una "funda de transporte para coleccionistas". Ole y ole. El coleccionismo irrumpió en la sociedad y creó un nuevo mercado que en España apenas se dejaba ver en las décadas anteriores. Incluso empiezan a surgir tiendas físicas dedicadas a este sector: al coleccionismo. También podemos ver como los cómics empiezan a multiplicarse como setas. Tras estar sometidos al universo de Ibáñez durante los 60 y los 70, con los 80 y los 90 irrumple tódo el cómic belga que en las décadas anteriores había estado vetado en España (de ahí que muchos personajes de Ibáñez, puros plagios de Franquin, desaparecieron de la noche a la mañana). Es a mediados de los 90 cuando, gracias a la llegada de superficies como la FNAC, en España empezamos a conocer conceptos como "edición limitada", "edición de lujo", "cofre", o cosas tan absurdas como las ediciones de coleccionista o numeradas (que en la mayoría de las ocasiones no contienen diferencias importantes frente a las versiones OEM). Ahora una película puede venir en una lata, y uno se pregunta ¿para qué quiere una película dentro de una lata? Uno quiere ver la película, y encima la lata ocupa más y pesa más. Pues sí, hay gente que paga más porque venga en una lata. Y es que la edición coleccionista afecta más al que no es coleccionista pero quiere hacer un regalo que al que sí lo es. Las ediciones de coleccionista valen fundamentalmente para hacer creer al que colecciona que su colección ya no está completa, y hacerle comprar varias veces lo que ya tiene. Y hay numerosos ejemplos de esto:

Música - Héroes del Silencio

Discografía oficial compuesta por 4 álbumes de estudio, 1 disco de rarezas y 1 de concierto (y 1 de recopilación, si uno quiere). Sin embargo, entre reediciones, estuches de lujo, de coleccionista, de aniversario y de historias varias, facilmente se pueden conseguir más de 20 artículos (no olvidemos que la discografía oficial sin repetir consta de 7 títulos). Es decir , que nos encontramos ante un engaño flagrante en el que el idiota coleccionista incondicional ha pagado hasta 3 veces cada uno de los artículos que ya tenía (y eso sin entrar a considerar los diferentes formatos como cassette, vinilo o cd). El truco es hacerle creer que el nuevo material es realmente inédito (cosa que casi nunca lo es) para que vuelva a picar para tener la conciencia tranquila (mi colección vuelve a estar completa, ahora puedo ser feliz).

Cine - Star Trek y Blade Runner

Otras dos colecciones editadas y reeditadas hasta la saciedad. Mención especial para la segunda, que consta de UNA única película, reeditada 500 veces con múltiples versiones (la versión del director, la versión del maquillador, la de Harrison Ford, la visión del replicante, la del prólogo de Carl Sagan, la versión comentada por Gracita Morales) ... y siempre es la misma película (miento, siempre no, porque en una le han quitado las voces en off ... ¡ooohhh!).

Cómic - Milo Manara

Otro con el que han querido hacer el agosto, aprovechando que los cómics de Manara han sido editados tanto por Cimoc como por Norma Editorial. Tenemos la edición en blanco y negro de címoc, la edición en color de Norma, la versión en pequeñito de coleccionista, que incluye postales y diversas chorradas de Manara, la versión recopilatorio del Clic, la obra Hugo Pratt en la que aporta un puntito en una viñeta Manara, y multitud de historias más para no dormir, sin entrar en reediciones y traducciones nuevas. Norma Editorial se frota las manos y los coleccionistas de Manara, a pasar por caja cada vez.

Literatura - El Señor de los Anillos

Más de lo mismo. Material de Tolkien que antes no tenía salida alguna por carecer de estructura narrativa o de forma, ahora se aglutina en libros y se vende como lo más grande que hubo jamás. A pesar de que el escritor lleva varios años enterrado, empiezan a surgir nuevos libros sobre la Tierra Media, guías de personajes, mapas, cronologías y todo un universo de material sobre los libros originales de Tolkien. Las editoras saben que es material que se vende fijo. Sólo hay que escoger una buena época para sacarlo y obtener el permiso de los herederos de Tolkien. Publicidad no hace falta. Ya se encargan los fans de Tolkien de localizar el material y hacer correr la voz.

Tras examinar estos sencillos ejemplos, y llegados a este punto, a nadie se le debe escapar la manipulación tan escandalosa que hacen las distribuidoras con el tema del coleccionismo. Son capaces de vender numerosas veces el mismo producto a la misma persona y convencerle de que lo que está comprando es materal inédito y original, algo completamente nuevo. Antiguamente era uno mismo el que decidía donde empezaba y donde terminaba su colección. Hoy en día, debido a la crisis de idéntidad y de personalidad reinante, son las editoras y productoras las que dictan cuando una colección está completa y cuando djea de estarlo. Y lo curioso de este mecanismo psicológico es que es el propio coleccionista el que empieza a defender esta postura. Y tiene cierto sentido. Si uno ha pasado por el aro y ha comprado la versión en lata de los DVDs de Star Trek, con el cuaderno de bitácora del Capitán Kirk y el pintalabios de Uhura, no estará dispuesto a que metan en el mismo saco su colección y la del pobretón que sólo tiene los VHS. Está claro que si hay una colección completa, es la del --@#@!!--- que tiene todas las versiones, tanto los VHS como la lata. Si uno hace una inversión, lo lógico es sacarle partido. Y los idiotas siempre son los otros, nunca es uno mismo (es un razonamiento muy humano y muy frecuente). Así que el supercoleccionista se convierte en el mejor publicista de la lata de bombones.

Y si encima le ponemos un número y decimos que es único, ya es el acabóse.

¿La solución ante esto? Tener suficiente personalidad, y decidir cuando empieza y termina la colección de uno mismo.




*Síndrome de Diógenes: Es un desorden psicológico que consiste en recopilar y aglutinar sin ton ni son todo lo que uno es capaz, yendo incluso más allá de sus posibilidades físicas de espacio y afectando a su vida normal.

Posts relacionados:

- Adicciones digitales: El comprador compulsivo.
- Taringa: Adictos al shopping.
- Adicto a Internet.
- Cuando el coleccionismo se convierte en una enfermedad.




viernes, 15 de mayo de 2009

Cuando uno no vende al precio esperado ...

Es bastante frecuente que para poder capear dificultades económicas temporales uno intente desprenderse de parte de su colección, esa que tantos años, esfuerzo y dinero le ha costado juntar.

Ultimamente se pueden ver en eBay algunas de las colecciones más famosas y completas de Retroinformática. Algunos coleccionistas con gran reputación en la escena española, y también otros del resto de Europa están poniendo a la venta toda su colección o parte de ella como forma de poder seguir adelante a la espera de tiempos mejores.

Pero, ¿qué pasa cuando nuestra colección no vale lo que nosotros pensamos? Generalmente, este es el caso más común, pues lo que uno paga por un determinado artículo a veces obedece a un motivo muy particular, ya que se trata de un ítem con una historia o significado particular que a los demás no dice nada. También suele ser común que cuando uno se desprende de su colección tiene prisa por conseguir dinero, aún sabiendo que no será tanto como lo que invirtió en su día.

Cuando uno llega a esta situación, lo mejor es hacerlo de forma meditada y con calma. Hacer un inventario de lo que uno quiere poner a la venta, ver precios, hacer un poco de estudio del mercado actual, poner unos precios deseados y unos precios mínimos para cada artículo, y saber en qué articulos uno está dispuesto a negociar y por último, establecer cual será el resultado global deseado después de vender todo. Es inevitable que con unas ventas se gane más que con otras, y con otras incluso se pierda dinero. Aunque lo de perder no debe ser una tendencia en nuestro negocio, sí debemos estar dispuestos a encajar alguna derrota, sobre todo si por el hecho de no vender a ese precio debemos "comernos" el artículo. Todo depende de la prisa que se tenga en conseguir dinero.

Con los artículos que no tienen demasiado tirón o que no despiertan interés, podemos hacer un lote grande, incluyendo unos cuantos objetos (al menos el 20%) que sean bastante codiciados, de forma que el lote llame la atención a otros coleccionistas. En ocasiones así, es bastante frecuente que el lote sea adquirido por uno o varios coleccionistas que se repartan posteriormente el lote adquirido, por lo que estarán dispuestos a pujar por todo el lote a la vez, aún sabiendo que en su interior hay bastante "morralla", ya que el resto de los ítems justifican el desembolso. Esto es especialmente ilustrativo si en el lote se incluyen artículos únicos o difíciles de encontrar, y que al mismo tiempo son codiciados por otros coleccionistas de esa temática.

En estos días, suele ser frecuente ver ventas desesperadas que no hacen el estudio descrito anteriormente, y que son auténticas loterías, ya que lo mismo se disparan de precio o quedan demasiado bajas. Dado que en muchas subastas no se pone precio de reserva, resulta curioso ver como auténticas colecciones impagables se quedan a cifras ridículas. Un ejemplo lo tenemos en la fotografía que abre el artículo, que corresponde a la colección de Sen Goku, quien subastó toda su colección de máquinas, consolas y videojuegos hace ya dos años, en noviembre de 2007. La subasta quedó en 6.146 Euros, que aunque pueda parecer mucho dinero, no lo es tanto si uno tiene en cuenta todo lo que incluia este lote, unos 1.800 items, y que estaba tasado en aproximadamente 10.000 Euros (teniendo en cuenta lo difícil que es tasar objetos singulares que son únicos).

martes, 12 de mayo de 2009

Una vuelta por el Rastro de Madrid. Los puestos típicos

Nos levantamos a las 5.30 AM. No queremos que nos pisen las mejores compras, así que debemos ser de los primeros que lleguemos al Rastro. Nos hacemos con el material indispensable para ir de caza:


- Linterna pequeña de bolsillo.
- Bolsas grandes tipo PC-World del SIMO.
- Monedas de euro y billetes pequeños (no más grandes de 10)
- Walkman, radio o MP3 (para poder hacer tiempo si llegamos muy pronto).
- Paquete de kleanex y/o colonia (por si somos muy sensibles a los olores).





Y llegamos allí sobre las 6. Aparcamos en la Ronda de Toledo. Nos dirigimos a la parte baja del Rastro, a la confluencia de las calles Mira el Río Baja y Mira el Sol (sí, ya sé que los nombres no son muy originales, pero no me lo digáis a mí, yo no fui quien los puso). Dependiendo del tiempo que haga, nos quedaremos allí, aunque si llueve, los puestos se trasladan a los soportales de Ribera de Curtidores. En ese caso, nos dirigiremos allí. Por el tráfico de gente sabemos donde están los puestos. Esto es lo que se conoce como el Rastro Nocturno o más comunmente, como el Rastro de los Yonkis.


Empezamos nuestra búsqueda, y lo primero que vemos son algunos puestos de ropa, y de libros. Generalmente hay poco de interés, así que seguimos ascendiendo por la cuesta. Ya hay algunas personas que pasean mirando los puestos. Contrariamente a lo que cualquiera pudiera pensar, no es gente con pocos recursos la que frecuente este Rastro, sino todo lo contrario. Ricos intelectuales con caros abrigos y jerseys de cuello vuelto se paran delante de los puestos de cuadros, buscando obras de arte con las que impresionar a sus amistades. El arte es caprichoso. Lo que a uno no le impresiona lo más mínimo al otro le entusiasma y lo compra. También vemos a los reventas y a los cazachollos buscando madelman y cochecitos que acabarán en eBay o en El Conde Inglés. Nos encontremos con Alí y algunos compays que venden accesorios para móviles. A veces tienen algo interesante, pero salvo que queramos un cargador para móvil, poco hay donde elegir. Seguimos subiendo y seguimos viendo puestos de ropa, y algunas mantas con las cosas que sobran en casa. Estas son las mas interesantes. Aquí se puede encontrar cualquier cosa que uno pueda imaginar: Diccionarios, postales antiguas, álbumes de cromos, maquinitas, puzzles, juegos antiguos, tebeos (disney, colorín, bruguera, ...), postales en blanco y negro, marcos, figuras, joyas, cuentacuentos, famóbil, cinexines, cochecitos a escala, madelman, action man, barbie, nancy, chabel, escalextric, tente, exin, lego, walkmans, cintas de cassette, cintas vhs, dvds, vinilos, órganos casio, ... Uno nunca se imagina lo que ese día va a encontrar, así que con atención y emoción vamos recorriendo los distintos puestos.

Arriba del todo está el señor de barba, que suele tener relojes de bolsillo antiguos y ocasionalmente, algunos videojuegos de los 80. Le saludamos y le preguntamos: -Buenas, ¿algún videojuego tenemos hoy? - Nos responde negativamente. Cambiamos un par de frases con él y seguimos nuestra búsqueda. Mientras subimos y bajamos es muy posible que nos encontremos a María, que tiene un puesto en el rastro diurno, y muchas de las cosas las consigue en el rastro nocturno o en el rastrillo de Lavapiés. Es fácil verla con figuritas de la Nancy, o botes antiguos de Cola Cao. En ocasiones conseguimos arrebatarle algún tesoro, y nos mirará con cara de pocos amigos. Una game & watch que nosotros conseguimos por 3 euros ella la hubiera vendido unas horas más tarde por 30 o 40 Euros. En silencio nos maldice y prosigue su camino. Nosotros hacemos lo propio, mientras vamos viendo objetos y preguntando precios, pero con prudencia.

Porque en el rastro nocturno, preguntar un precio es sinónimo de interés. Aunque luego no queramos el objeto, es frecuente que el vendedor lo interprete como que nos interesa, pero a un precio menor, y nos perseguirá hasta que nos quedemos con el artículo. Es decir, se lleva el regateo. Algunos regatean fuerte, y otros confunden regatear fuerte con ofender al vendedor. Nada hay peor que ofender al vendedor, porque ya no querrá hacer negocios con nosotros. Generalmente están muy necesitados, pero en más de una ocasión he visto a algún viejo enjuto lanzar alguna afrenta a la cara del vendedor, del tipo -¿50 Euros por esta chatarra? Lo que tú vendes es basura. Estás loco si crees que te van a pagar eso-. A lo cual, el vendedor que lleva sentado en el suelo desde las 3 o las 4 de la mañana, pasando frío y aguantando exabruptos, le espeta: -para ti, ahora vale 100 euros-. El viejo merodea alrededor del puesto unos minutos y se vuelve a acercar como quien no quiere la cosa: -50 entonces? Mira que está un poco viejo y roto- El vendedor arremete rapidamente - Que lo dejes ahí. Que si no lo quieres, otro lo querrá. Date una vuelta y no molestes - El viejo suspira abatido, y le tiende los 50 Euros. En el fondo sabe que por culpa de su soberbia ha pagado 20 euros mas que si se hubiera tragado su orgullo y hubiera hablado con respeto.



Seguimos echando un vistazo. Vemos algún aparato que nos interesa: Jefe, ¿esto funciona? - Por supuesto, hasta ayer lo estuve usando - El aparato no tiene ni transformador, y acumula una inmensa cantidad de porquería que indica que no se ha usado en muchos años. El olor también es característico. Una mezcla de sudor y basura inundan nuestras fosas nasales, y eso nos hace sospechar el origen de la mayoría de lo que allí se vende. Aunque todos los vendedores nos aseguran que el género procede de sus casas y que tienen completa garantía, en realidad la única garantía que tienen es la que puede ofrecer pagar unos pocos euros por un artículo de precio en tienda notablemente mayor.

Algunas señoras mayores discuten con algunos vendedores: - ¡Me vendiste el tocadiscos y me dijiste que funcionaba perfectamente! Devuélveme el dinero ¡tunante! - La gente mira y se sonríe de que alguien tenga siquiera la pretensión de que los objetos funcionen. Comprar en el rastro es una lotería, y de ahí parte de su emoción. Uno paga muy poco pero nunca sabe lo que se lleva hasta que llega a casa. Si compramos aparatos eléctricos es bueno llevarse unas cuantas pilas AA (4 mínimo) para poder ir probando lo que compramos. Como casi todo procede de la basura, lo mismo han sido desechados por ya no ser necesarios que por no funcionar. Y sin pilas es difícil de saber. Hacemos unas cuantas compras y nos gastamos 8 o 10 Euros. Proseguimos nuestra marcha. Un puesto con monitores TFT llama la atención. El hi-tech nuevo contrasta claramente en relación con todo lo demás. Esto no pasa desapercibido y un señor con botas, vaquero y chaleco de pescador se acerca al puesto. - Muy buenas. ¿Tiene usted licencia de venta ambulante? - dice el señor, mientras enseña su cartera sin que dé tiempo a ver nada. El vendedor se queda mudo, y el del chaleco le dice que por esta vez puede pasar, pero que el monitor se lo lleva gratis. Aunque en el Rastro es común ver a los secretas, generalmente se interesan más por los móviles o las cadenas de música, y cuando se llevan algo, suelen hacer un parte donde detallan los objetos requisados, y se le entrega una copia al vendedor para que pase por comisaría con las facturas y documentación pertinente para recuperarlo, si procede. Pero en este caso no es más que un transeunte con mucha cara que se ha hecho pasar por policía. Y el vendedor, ante la duda, prefiere aceptar tranquilamente la derrota, que jugársela y acabar en comisaría.

A medio camino de la cuesta, está el Calléjón del Mellizo, donde nos encontramos varios puestos con candelabros y diversos objetos de metal. Allí nos detenemos lo justo, por ver si hay que merezca la pena, aunque no suele ser el caso. Seguimos subiendo y seguimos viendo a los vendedores habituales. Algún puesto de móviles o hi-tech incautado, la policía requisa la manta completa mientras piden a la central que manden una unidad para llevarse el material. Seguimos subiendo un poco más. El chico negro de las trencitas también está por allí, vendiendo libros de los 80 y diverso material que ha logrado recolectar a lo largo de la semana. Es buena gente y vende muy barato. Quizá demasiado. Con él no vale la pena regatear. Uno se pregunta seriamente hasta que punto vale la pena madrugar y pasar la noche allí para luego ganarse 8 o 10 euros. Esta gente debe estar realmente muy necesitada. Y en esos casos unos se arrepiente de regatear. No merece la pena.

Pero seguimos, y ahora vamos hasta abajo del todo, donde ya los primeros tenderos de la mañana empiezan a poner sus puestos. Jesús y Hortensia son de los primeros en llegar, a montar uno de los puestos más grandes que hay, el de las revistas antiguas. Rara es la colección que no se pueda completar gracias a ellos. Todos los domingos traen el camión hasta arriba de libros y revistas y se tiran cerca de 1 hora y media colocándolo todo bien ordenador para que a las 8.30 cuando empiece a salir el sol ya puedan empezar a vender. Cerca de ellos, empiezan a poner los puestos de cómics, como el que vende artículos de El Jueves, o un poco más allá, uno de los puestos más emblemáticos: el del señor que tiene un rastrillo en su puesto. Todo tipo de cachivaches antiguos, teléfonos, herramientas, juguetes y un poco de todo mezclado, y rebuscando en ocasiones hay auténticos tesoros. Seguimos un poco más y una multitud de gente se agolpa alrededor de un puesto que todavía no está montado. Es el de María, y la gente espera con impaciencia a que María venga de desayunar para ver qué tesoros ha traído hoy.

EL RASTRO DIURNO

Tiramos por la calle de Mira El Sol, hacia Ribera de Curtidores. Allí nos encontramos a Félix que nos provee de toda clase de gadgets para el ordenador. Tiene todo tipo de accesorios: hubs, conversores, memorias sd, mmc, xd, micro sd, pendrives, y por supuesto, DVDs, que es lo que casi todo el mundo viene buscando. Tiene tanta gente que ha tenido que poner un turn-o-matic en el puesto. Aunque en honor a la verdad, el motivo de que la gente se agolpe en su puesto no es tanto sus precios como lo despacio que despacha. Aunque la gente le diga exactamente lo que quiere, él siempre se empeña en mostrar 3 o 4 artículos más para que el cliente pueda elegir lo que más le conviene. Y aunque uno sea muy concreto, no hay manera: - Dame un Pendrive de 8 GB de TDK - Le dices indicándole cual quieres - ¿Y no los quieres de 16 GB? Me han venido unos buenisimos, y están casi al mismo precio que los de 8. Son de primera. - dice Félix, dejándolo caer y saboteando nuestro intento de venta rápida - No Félix, quiero el de TDK, de color azul, ese que tienes ahí colgado. - Pero él insiste - ¿Y no lo prefieres de Kingston? Hoy los tengo 10 euros más baratos, y son casi iguales, y además con la punta retráctil. - Nosotros ya, un poco más serios, le espetamos - ¡¡que me des el tdk, que tengo prisa!! - Al final te da el TDK, entre sonrisas de condescendencia de Felix, y risas de los que esperan. La historia se repite con cada uno de los artículos que se le piden. Cuando acabamos de comprar ya es de día. Volvemos de nuevo a la Plaza para ver los puestos que ya han terminado de montarse. En la Plaza del Campillo (o Plaza de los Cromos) ya empiezan a colocarse los coleccionistas de cromos y postales, cogiéndose cada uno una maceta de un árbol para exponer sus álbumes. En una de las esquinas está Jesús, el Vaquero, con sus típicas espuelas.




La tienda del Vaquero quizá sea una de las más antiguas del Rastro, junto con el puesto de revistas de Jesus y Hortensia. El puesto del Vaquero es tan antiguo que tiene hasta su propia leyenda. Cuentan que el Vaquero está solo porque un día su mujer le dio a elegir entre ella y los tebeos, y él eligió lo que cualquiera hubiera elegido ... los tebeos. Otros dicen que su mujer le engañó y él se refugió en los cómics. Sea como fuere, todos los domingos está Jesús disfrazado de cowboy, con su sombrero y espuelas, vendiendo cómics de Asterix, Tintín, Jabato, Alcázar y Pedrín y todo tipo de cómics antiguos. No vende barato, pero suele tener de todo, y en bastante buen estado.




Más abajo de él se sitúan algunos vendedores de tech. Discos duros rotos y todo tipo de tecnología nueva y no tan nueva, recambios para ordenadores antiguos, placas base, tarjetas, memorais, fajas, y un poco de todo. María, en la otra esquina de la plaza, ya ha colocado su manta. Latas de Cola Cao, figuritas, maquinitas roñosas, fotografías antiguas y en general, un pedacito de los años 50 en una tela de 2x2 metros. Los compradores se agolpan, intentando regatear. Pero ella es dura, no se deja amedrentar. La gente trae dinero, mucho dinero, y ella lo sabe. También sabe que si ese no lo compra, el que viene detrás pagará lo que ella pide y más. Es cuestión de esperar. Así que ella no regatea. Pide un precio, y si no se lo dan, pasa al siguiente. Es buena anticuaria, y sabe escoger el género que vende. Es raro que lo que venda sea falso, así que a la gente no le importa pagar. También paga bien a los del rastro nocturno, por ello algunos tienen una serie de artículos reservados para ella aparte, que no exponen al público hasta que ella ha pasado. Paga mejor que el público, no suele discutir mucho y es buena clienta. El palo ya se lo da ella a los "intelectuales" que por la mañana acuden a su puesto. En este punto de la historia, uno no acaba de entender qué diferencia existe entre los vendedores nocturnos y lo que ella vende a la mañana siguiente, ya que es el mismo género. La única diferencia es un permiso concedido por el ayuntamiento, que dice que ella sí puede vender, y los otros, no. Una de las muchas contradicciones entre el Rastro y el Ayuntamiento.

Volvemos a movernos y llegamos a Ribera de Curtidores y allí nos espera otro puesto de DVDs, donde podemos adquirir estupendas carpetas para almacenar nuestros discos, así como toda clase de soportes (DVDs +R,-R, doble capa, cds, minidisc, cassettes, ...) y de fundas para nuestros soportes. También vende toda clase de pilas y baterías, y a muy buen precio. Compramos varios blister de pilas para no tener que comprar más en varios meses. Mientras, la anciana del organillo y los barquillos ya ha llegado y ameniza la mañana con el sonido típico de Madrid. Sentada en medio del cruce, con el pañuelo cubriéndole la cabeza, gira la manivela incansable mientras las notas musicales salen de la caja opaca. Aunque todo el mundo sonríe al mirar, todos pasan de largo. Le dejamos un par de euros en el plato para que pueda comprar algo, mientras comenzamos a subir por Ribera de Curtidores.

A estas alturas de la mañana, ya empezamos a tener hambre. Hay una pequeña tienda de frutos secos y variantes a mano derecha, con una curiosa y sensacional oferta. Bocadillo + Bebida 2 Euros. No lo dudamos y entramos. Por 2 euros no esperamos que el bocadillo venga especialmente relleno, pero nos da igual. Cogemos el bocadillo y la lata, y seguimos subiendo. Pasamos por delante del bazar Guerra, que nos ofrece un amplio surtido de artículos, tanto de índole tecnológico, como "más íntimo" (hace falta verlo para hacerse una idea, pero tienen de todos los tamaños y sabores ...).

Si miramos en la calle Fray Ceferino González nos encontraremos con una calle llena de pájaros y artículos para las aves. Jaulas, alpiste, panizo, cañamones, criaderos, jaulas valencianas para concursar, todos los Tabernil y Friskies que uno se pueda imaginar, jibias y cualquier cosa que uno necesite para sus canarios y jilgueros. Hay un señor con una Vespa apoyado en la pared. En la Vespa hay una bolsa de la que salen unos chillidos y gorgojeos. Le preguntamos al señor que qué lleva en la bolsa y nos dice: "Jilgueros, a 10 Euros". Vemos los jilgueros, y naturalmente están sin anillar. Es decir, son ilegales, cazados en el campo (un jilguero anillado legal facilmente alcanza los 100 euros). Estos pajarillos que antiguamente abundaban en la zona sur de España hoy en día está prohibido cazarlos y empiezan a escasear. Le decimos al señor que no nos interesa y miramos las tiendas de pájaros que hay allí. Hablamos con alguno de los tenderos y le compramos algo de panizo, y un par de saquitos de comida para jilgueros.



Seguimos subiendo por Ribera de Curtidores. El sol pega fuerte y de pronto escuchamos unos cánticos y unos platillitos sonar. Una multitud de gente avanza cantando y bailando cuestaba abajo por medio de la calle. Al pasar cerca de nosotros vemos que son los Hare Krishna, que como todos los domingos, pasan continuamente ante la sorpresa de los que por allí pasean.

Seguimos subiendo y nos encontramos con la estatua más emblemática del Rastro: Eloy Gonzalo, el héroe de Cascorro. Desde lo más alto de Riberta de Curtidores, Eloy nos observa pendiente de lo que hacemos. ¿Y quien es ese soldado con fusil que lleva una caja debajo del brazo?

Cuenta la historia que Eloy perteneció a una partida de soldados destinados en Camagüey, Cuba, en el año 1896. En medio del conflicto, el puesto de Cascorro está sitiado, y a punto de caer. Sin embargo, ven que sería muy fácil darle la vuelta a la situación si consiguieran atacar la casa desde donde venían los disparos de cañón contra el fuerte donde se encuentran. Todo consistía en ir corriendo hacia la casa, rociarla de gasolina, prenderle fuego y volver. El problema es que el que llevara a cabo la misión, aunque consiguiera completarla, con toda seguridad moriría. Eloy había sido un perdedor toda su vida. Cuando nació, 28 años antes, fue abandonado en la puerta de una inclusa. Aunque le adoptaron, de nuevo le volvieron a abandonar cuando tenía 11 años. Más tarde, la que era su prometida le engañó con un teniente, por lo que Eloy se peleó con el teniente y le encarcelaron. Después, gracias a un acuerdo por el que se permitía enviar presos a la guerra, Eloy es enviado en 1896 a Cuba. De ahí que Eloy pensó que él era el que menos tenía que perder, pues no tenía nadie quien le esperara, y su vida carecía de sentido, así que era una buena ocasión para darle algún motivo a su existencia. La única condición que puso es que se le atara con una cuerda, para que aunque le mataran, pudieran recuperar su cuerpo. Así lo hicieron. Con la lata debajo del brazo y la cuerda a la cintura, echó a correr a la casa, la roció de petróleo y la pegó fuego. Los compañeros de Gonzalo, viendo que lo consigue, se crecen, avanzan posiciones y los mambises huyen abandonando el puesto. Más por milagro que por suerte, Eloy Gonzalo no fue abatido, y se convirtió en un símbolo heroíco (aunque su suerte no cambió, ya que contrajo disentería y murió ese mismo año en Matanzas, Cuba). El Ayuntamiento de Madrid le rinde un homenaje y le encarga la estatua a Aniceto Marinas. Alfonso XIII inauguró la estatua en 1902, en el mismo lugar donde hoy permanece enclavada.



De vuelta, bajamos por las calles interiores. Podemos comprarnos algunos churros y porras en la churrería de Santa Ana. Desde allí desembocamos en la Plaza del General Vara de Rey. Allí también tenemos toda clase de aparatos, libros, candelabros, cuadros y un poco de todo. También encontramos algunos puestos en el centro que venden ropa al peso. Echamos un vistazo rápido, pasamos por delante de un par de librerías de libros viejos sin ordenar y seguimos cuesta abajo. Pasamos por Mira el Río Alta y el callejón, y seguimos por Mira el Río Baja. Salimos a la Plaza del Mercado y damos por concluido el día.



(pulsa el Play y ajusta el volumen)


"Hay negros que venden trastos inservibles
como un aspirador de esos irrompibles
relojes de cuarzo de esos digitales
loros de mil watios, pendientes, collares

pulseras de marfil, hinchadores de ruedas
altavoces pequeños de esos que no suenan

aquí nadie obliga a comprar nada a nadie
tuyo es tu dinero y suyo el transistor
la calle es de todos da igual el lenguaje
y pasa la mañana en la calle Mayor"

Revólver - Calle Mayor



Fotos y textos de Subastando en la Red, con las siguientes matizaciones:

Foto Hare Krishna: Flickr - Gaelx.
Foto Eloy Gonzalo: Wikipedia.
Foto manta del Rastro: Blog Y la luz se hizo ...
Foto Plaza General Vara de Rey y Rastro: Jose Manuel Casado S.


Otros textos relacionados:

El "Rastro" que deja Madrid (Y se hizo la luz)
Un domingo en el Rastro (en Clarin)

Sobre Jesús, el Vaquero del Rastro:

El Vaquero del Rastro (en Cotidianas)
Soy el Vaquero del Rastro (en ABC)
El Vaquero del Rastro (en Madrid me mata)



domingo, 10 de mayo de 2009

subastas de dominios en internet

Uno de los usos más típicos que se les da a las subastas por Internet es el de la venta de dominios. Precisamente es una forma de vender muy interesante para este tipo de artículos, puesto que cada dominio tiene un precio completamente distinto de los otros, y este precio está condicionado unica y exclusivamente por lo que el comprador está dispuesto a pagar.

Hay numerosos sites en Internet que se dedican a este negocio, que aunque es completamente legal, en numerosas ocasiones tiene poco de ético y nada de moral. Basicamente consiste en registrar grandes bloques de palabras con la esperanza de que en algún momento alguien sienta interés por alguna de ellas. y decida comprárnosla. Si esto se reservara únicamente a nombres genéricos, todavía podría ser discutible (aunque tiene muy poca discusión o justificación que alguien registre 10.000 dominios con el único objeto de especular con ellos), pero cuando se registran los dominios caducados y no renovados, o palabras que coinciden con marcas o nombres comerciales con la única finalidad de obligar a una empresa a pasar por caja, cualquier argumento pierde su valor.

Por desgracia, un porcentaje muy alto del volumen de negocio de la venta de dominios procede de esto último, aunque no vamos a centrarnos en él, al menos no de forma directa, sino en los dominios que salen a subasta, que suelen los genéricos (en ocasiones también salen marcas comerciales pertenecientes a una empresa, pero generalmente carecen de valor salvo para la propio interesada.


En las subastas de dominios se estilan dos tipos de subastas fundamentalmente. La subasta normal y la subasta holandesa inversa. Ultimamente se ven bastantes subastas de dominios en esta modalidad, y para muchos son más atrayentes. El problema es que en ocasiones no se sabe donde situar el umbral superior o punto de partida, sobre todo si uno tiene en cuenta las cantidadaes obscenas de dinero que se han pagado por algunos dominios como sex.com (14M de dólares).

Para ir terminando, enumeraremos algunos sitios donde es posible adquirir dominios en subasta. Empezaremos con el más popular, Sedo, que suele ser el mercado más habitual para estas transacciones. Hay numerosos especuladores con grandes carteras de dominios que exponen aquí su mejores guindas para ver si alguien se encapricha de ellos. hay dominios desde cualquier precio, pero mucho ojo si pujamos en estas subastas, pues aunque muchos dominios empiezan con precio de salida bajo, la mayoría tiene un precio de reserva.

A nivel nacional tenemos esubasta.com.es que ha salido hace poco, pero tiene poco donde elegir. En su blog van narrando las subastas de dominios más importantes que se celebran. Aunque han empezado con mucha fuerza, pasado el primer momento da la impresión de que el proyecto ya no tiene fuelle, ya que su blog no tiene movimiento desde hace 2 meses.


Ranking de dominios más caros de la historia.
  • Sex.com - US$14 millones (Ene 2006)
  • Games.com - US$10.7 M (Mar 2006)
  • Juegos.com - US$10 M (Jun 2007)
  • Fund.com - US$9.99 M (Mar 2008)
  • Porn.com - US$9-9.5 M (Mar 2007)
  • Business.com - US$7.5 M (Nov 1999)
  • Diamond.com - US$7.5 M (May 2006)
  • Beer.com - US$7 M (2004)
  • Casino.com - US$5.5 M (Oct 2003)
  • Toys.com - US$5.1 M (Mar 2009)
  • Korea.com - US$5 M (Ene 2000)



Top de dominios más caros en español:

  • Juegos.com - US$10,000,000
  • Local.com - US$700,000
  • Viajes.com - US$300,000
  • Sofa.com - US$200,000
  • Uruguay.com - US$175,000
  • Paraguay.com - US$175,000
  • Bogota.com - US$159,500
  • Vuelos.com - US$150,000
  • Dominio.com - US$120,000
  • Amistad.com - US$100,000

viernes, 8 de mayo de 2009

Modelos de venta en Internet (II). El dropshipment

(Ver primera parte)

Ahora vamos con otra modalidad: el drop shipment o dropshipping. Esta es una modalidad cada vez más creciente que permite a pequeños comerciantes competir en condiciones muy similares a los grandes. Más o menos consiste en lo siguiente: Un vendedor que quiere vender en un ámbito geográfico más o menos extenso (a veces en todo el mundo) pero sin infrastructura ni logística para poder hacer llegar el material, contacta con varios mayoristas, con los que llega a cerrar tratos por los cuales él busca los clientes, cobra los artículos y luego le pasa sus datos a los mayoristas para que le hagan llegar el artículo. Con este método, es posible seleccionar el mayorista que más cerca se encuentre del comprador de forma que su envío le llegue lo más rápido posible, y sin posibles barreras aduaneras. Aunque es una forma de vender relativamente cómoda por no necesitar una gran infrastructura ni arriesgar capital, comporta una gran cantidad de riesgos, ya que no en la mayoría de los casos no sabemos exactamente qué estamos vendiendo, ni en las condiciones que se le está entregando al cliente, por lo que a la hora de dar un servicio de post-venta y aceptar reclamaciones, deberemos confiar en la palabra del cliente por no tener una referencia mejor. Esta modalidad no es muy recomendable en productos que pueden dar lugar a problemas como el hi-tech, y que mueven grandes cantidades de dinero. Precisamente con el hi-tech no hay grandes márgenes de beneficio, contrariamente a la opinión generalizada (un producto caro deja grandes beneficios), precisamente por ser un sector con tanta y tanta competencia. Es más, una sola transacción que nos dé problemas con este género puede comerse la ganacia de 4 o 5 ventas, por lo que no resulta especialmente aconsejable, al menos si uno no conoce al mayorista personalmente, ni su forma de trabajo (materiales, servicio, logística, atención, ...)

Aunque en España no es algo muy extendido, algunas empresas como Pixmania sí permiten esta modalidad de venta entre sus partners. Sin embargo, también es bastante común en los foros de Ebay encontrar quejas de los clientes finales, que al final no les queda muy claro a quien deben reclamar.

Existe otra modalidad, que es convertirse en revendedor de una determinada marca o cadena. Es muy parecido al dropshipment, pero con la diferencia de que se opera con un solo mayorista, haciendo las veces de revendedor. De eso, sí hay mucha oferta en España, y resulta bastante sencillo y cómodo. La garantía la da el mayorista final y el vendedor sólo hace de intermediario hasta que se cierra la venta, cogiendo su respectiva comisión y asesorando al cliente final.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Que vida más triste y las ventas por Internet

Borja, Josebas, Nuria e Izaskun ya nos tienen más que acostumbrados a hacer compras peculiares por eBay y por Internet. Ya hemos visto a Borja comprar por Internet maquinitas, videojuegos, juguetes y toda clase de artículos, incluso peonzas.

Pero con la mala suerte que tiene Borja, generalmente lo que recibe no es exactamente lo que él quería ... y en esta ocasión tampoco es distinto.

La verdad es que la frescura de Que Vida Más Triste no se encuentra en ningún otro programa a fecha de hoy. Y más actual y cotidiano no puede ser ... Todos llevamos un pequeño Borja dentro, que espera encontrar auténticos chollos en Internet, que nos creemos ser más listos que los demás, y que al final resultamos ser ... exactamente como todos los demás.

Os dejo con el vídeo:











(si no podéis ver el vídeo, abrid esta url desde un navegador que no sea Firefox)

¡¡TOMA, TOMA Y TOMA!!

martes, 5 de mayo de 2009

Modelos de venta en Internet (I)

Cuando uno se dispone a vender en Internet, lo primero que necesita preguntarse es:

¿qué voy a vender?
¿Cual es el objetivo de vender?
¿Qué solvencia tengo como vendedor?

Uno puede vender con distintas motivaciones. Bien para hacer sitio en casa, bien porque necesita ganar dinero rapidamente, porque necesita establecer otra via de ingresos extra a su nómina, por hobby, por darse a conocer, por expandir su colección ... Hay cientos de motivos, todos tan válidos como cualquiera, pero con diferentes objetivos y por tanto, con diferentes técnicas. Mientras que el que sólo busca dar salida a las cosas que no quiere bien para conseguir dinero o bien para conseguir otras, el que intenta establecer un negocio estable tendrá que establecer una serie de cauces para que pueda perdurar.

Lo bueno de una tienda electrónica frente a una convencional son dos cosas: el bajo coste y mantenimiento que conlleva, y el mercado potencial al que puede llegar. Las desventajas vienen precisamente por la misma banda. Debido a su bajo coste, cualquiera puede montarlo, por lo que la competencia es bastante fuerte en algunos sectores (sobre todo en los de artículos de consumo) y por tanto, los precios van muy ajustados.

¿Cómo trabajar con eBay/Todocoleccion/...?

En primer lugar, si estás dando salida a lo que te sobra en casa, como hacemos la mayoría, la cosa es sencilla. Seleccionas lo que crees que pueda tener utilidad para alguien (intenta ser objetivo y con la mente abierta: lo que a ti no te guste puede que para otro sea lo más maravilloso del mundo. Dale una oportunidad a todos los artículos, nunca se sabe donde está el negocio). Haces los anuncios y los pones. Las cosas de casa suelen quedarse con una sola puja, asi que sé consecuente y piensa que es fácil que se quede tirado de precio. Si lo ibas a tirar igual, no te importará. Pero si piensas que lo que vendes tiene más valor, véndelo a precio directo o por un precio de salida alto, por si acaso.

Si eres coleccionista y usas la compraventa para ampliar tu colección, vendiendo tus objetos repetidos para conseguir otros, poco necesitas saber. Ya conoces precios y lugares donde tu mercancía es codiciada. En estos casos lo más justo es el trueque, así que resulta más sencillo acudir a un foro especializado en ese tipo de coleccionismo (cromos, retroinformática, libros, sellos, monedas) y si existe la posibilidad, realizar un cambio. Suele ser más limpio que la venta y conlleva menos problemas. Y si es cara a cara, mejor que mejor, que los objetos de coleccionismo son muy delicados y difícil de describir. Lo que para unos es "Mint condition" para otros es justillo.

Por cierto, conviene hacer un inciso para poner las escalas que existen a la hora de describir un artículo usado:

Mint Condition=10/10 (no asignar a no ser que se esté muy seguro del perfecto estado de lo que se está anunciando, pues da lugar a equívocos)
Superb=9/10 (muy parecido a Mint Condition)
TBE (Tres Bon Etat, Muy buen estado)= 9/10
Very good/Muy bueno=8/10
Good/Bueno=7/10
Fair/Justo=5-6/10
Poor/Pobre=4/10

Otro vocabulario "you-must-know":

Scratches=Rayajos
Scrapings=Raspaduras
Dents/Marks=Marcas
Tear=Cuando el embalaje tiene una raspadura en forma de lágrima o círculo
Wear and tear=Es una expresión coloquial inglesa para dar a entender que un artículo tiene las marcas del desgaste natural, y deterioro por el uso.


En el coleccionismo se valora mucho el estado estético, así como el embalaje (si es el original, si está bien cuidado, si tiene rozaduras, los corchos, instrucciones, complementos). Es importante recalcar cualquier problema a la hora de hacer el anuncio. El detallar este tipo de cosas no baja mucho el precio y evita problemas posteriores en la venta. Es curioso que lo que para un español es Mint Condition es muy distinto de lo que significa para un alemán o para un inglés. Para ellos Mint Condition es nuevo y bien cuidado. Para un español es similar a seminuevo, con evidentes marcas de uso, y quizá alguna mancha o rozón, pero funcionando. De ahí que salgan numerosos malentendidos en estos temas.

(Continúa en Modelos de venta II: El dropshipment)

domingo, 3 de mayo de 2009

La Ley de Garantías


Hoy, día de la madre y también es mi santo (aunque no me llamo Santiago ni Felipe), es un día en el que se hacen muchos regalos, y para lo cual se hacen muchas compras (admitámoslo ... es más sencillo comprar que rebanarse el cerebro, muy consumista por cierto). El caso es que con posterioridad vienen las devoluciones y las roturas. Y aquí es donde entra en juego este post.



Muchas veces hemos mencionado en este blog la ley de Garantías. Es una ley que apareció en el 2003 y que revolucionó Internet y las grandes superficies de ventas tipo MediaMarkt y Carrefour (cito estas dos porque son dos de las cadenas que peor servicio post-venta suelen aportar). Pero ¿en qué consiste esta ley? Bueno, pues voy a pasar a desmenuzárosla un poco, resaltando sólo aquellas partes que mejor nos pueden servir. Primero empezaré con la ley de Garantías y luego hablaré de la nueva ley que deroga a la anterior.

Ley 23/2003, de 10 de julio, de Garantías en la Venta de Bienes de Consumo
(BOE núm. 165, de 11-07-2003, pp. 27160-27164)

Artículo 4. Responsabilidad del vendedor y derechos del consumidor.

El vendedor responderá ante el consumidor de cualquier falta de conformidad que exista en el momento de la entrega del bien. En los términos de esta ley se reconoce al consumidor el derecho a la reparación del bien, a su sustitución, a la rebaja del precio y a la resolución del contrato.

La renuncia previa de los derechos que esta ley reconoce a los consumidores es nula, siendo, asimismo, nulos los actos realizados en fraude de esta ley, de conformidad con el artículo 6 del Código Civil.

Aquí poco hay que decir. El vendedor se responsabiliza de todo, hasta que el comprador recibe la mercancía. Aquí llama la atención que Redcoon tenga seguros especiales contra rotura en el transporte que debe pagar el comprador, cuando por ley debe ser el vendedor el que se preocupe de hacer llegar el bien sano y salvo.


Artículo 5. Reparación y sustitución del bien.

1. Si el bien no fuera conforme con el contrato, el consumidor podrá optar entre exigir la reparación o la sustitución del bien, salvo que una de estas opciones resulte imposible o desproporcionada. Desde el momento en que el consumidor comunique al vendedor la opción elegida, ambas partes habrán de atenerse a ella. Esta decisión del consumidor se entiende sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo siguiente para los supuestos en que la reparación o la sustitución no logren poner el bien en conformidad con el contrato.

2. Se considerará desproporcionada toda forma de saneamiento que imponga al vendedor costes que, en comparación con la otra forma de saneamiento, no sean razonables, teniendo en cuenta el valor que tendría el bien si no hubiera falta de conformidad, la relevancia de la falta de conformidad y si la forma de saneamiento alternativa se pudiese realizar sin inconvenientes mayo res para el consumidor.

Poco hay que decir. El consumidor decide.



Artículo 9.
Plazos.

1. El vendedor responde de las faltas de conformidad que se manifiesten en un plazo de dos años desde la entrega. En los bienes de segunda mano, el vendedor y el consumidor podrán pactar un plazo menor, que no podrá ser inferior a un año desde la entrega.

Salvo prueba en contrario, se presumirá que las faltas de conformidad que se manifiesten en los seis meses posteriores a la entrega ya existían cuando la cosa se entregó, excepto cuando esta presunción sea incompatible con la naturaleza del bien o la índole de la falta de conformidad.

Hablando en plata: lo que ocurra en los primeros 6 meses se sobreentiende como fallo de origen (más o menos, lo que sería un DOA) y en los 18 meses siguientes, corresponde al comprador, mediante peritaje o argumento similar, demostrar que no ha sido debido a un mal uso





Real Decreto Legislativo 1/2007, de 16 de noviembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios y otras leyes complementarias

(BOE núm. 287, de 30-11-2007, pp. 49181-49215)

(básicamente dice lo mismo que decía la anterior ley, pero en los artículos 116,117, 18, 119, 120,121, 122, y 123)


Artículo 116. Conformidad de los productos con el contrato.

1. Salvo prueba en contrario, se entenderá que los productos son conformes con el contrato siempre que cumplan todos los requisitos que se expresan a continuación, salvo que por las circunstancias del caso alguno de ellos no resulte aplicable:

a) Se ajusten a la descripción realizada por el vendedor y posean las cualidades del producto que el vendedor haya presentado al consumidor y usuario en forma de muestra o modelo.

b) Sean aptos para los usos a que ordinariamente se destinen los productos del mismo tipo.

c) Sean aptos para cualquier uso especial requerido por el consumidor y usuario cuando lo haya puesto en conocimiento del vendedor en el momento de celebración del contrato, siempre que éste haya admitido que el producto es apto para dicho uso.

d) Presenten la calidad y prestaciones habituales de un producto del mismo tipo que el consumidor y usuario pueda fundadamente esperar, habida cuenta de la naturaleza del producto y, en su caso, de las declaraciones públicas sobre las características concretas de los productos hechas por el vendedor, el productor o su representante, en particular en la publicidad o en el etiquetado. El vendedor no quedará obligado por tales declaraciones públicas si demuestra que desconocía y no cabía razonablemente esperar que conociera la declaración en cuestión, que dicha declaración había sido corregida en el momento de celebración del contrato o que dicha declaración no pudo influir en la decisión de comprar el producto.

2. La falta de conformidad que resulte de una incorrecta instalación del producto se equiparará a la falta de conformidad del producto cuando la instalación esté incluida en el contrato de compraventa o suministro regulados en el artículo 115.1 y haya sido realizada por el vendedor o bajo su responsabilidad, o por el consumidor y usuario cuando la instalación defectuosa se deba a un error en las instrucciones de instalación.

3. No habrá lugar a responsabilidad por faltas de conformidad que el consumidor y usuario conociera o no hubiera podido fundadamente ignorar en el momento de la celebración del contrato o que tengan su origen en materiales suministrados por el consumidor y usuario.


Artículo 118. Responsabilidad del vendedor y derechos del consumidor y usuario.

El consumidor y usuario tiene derecho a la reparación del producto, a su sustitución, a la rebaja del precio o a la resolución del contrato, de acuerdo con lo previsto en este título.

Artículo 119. Reparación y sustitución del producto.

1. Si el producto no fuera conforme con el contrato, el consumidor y usuario podrá optar entre exigir la reparación o la sustitución del producto, salvo que una de estas dos opciones resulte objetivamente imposible o desproporcionada. Desde el momento en que el consumidor y usuario comunique al vendedor la opción elegida, ambas partes habrán de atenerse a ella. Esta decisión del consumidor y usuario se entiende sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo siguiente para los supuestos en que la reparación o la sustitución no logren poner el producto en conformidad con el contrato.

2. Se considerará desproporcionada la forma de saneamiento que en comparación con la otra, imponga alvendedor costes que no sean razonables, teniendo en cuenta el valor que tendría el producto si no hubiera falta de conformidad, la relevancia de la falta de conformidad y si la forma de saneamiento alternativa se pudiese realizar sin inconvenientes mayores para el consumidor y usuario.

Para determinar si los costes no son razonables, los gastos correspondientes a una forma de saneamiento deben ser, además, considerablemente más elevados que los gastos correspondientes a la otra forma de saneamiento.

Artículo 120. Régimen jurídico de la reparación o sustitución del producto.

La reparación y la sustitución se ajustarán a las siguientes reglas:

a) Serán gratuitas para el consumidor y usuario. Dicha gratuidad comprenderá los gastos necesarios realizados para subsanar la falta de conformidad de los productos con el contrato, especialmente los gastos de envío, así como los costes relacionados con la mano de obra y los materiales.

b) Deberán llevarse a cabo en un plazo razonable y sin mayores inconvenientes para el consumidor y usuario, habida cuenta de la naturaleza de los productos y de la finalidad que tuvieran para el consumidor y usuario.

c) La reparación suspende el cómputo de los plazos a que se refiere el artículo 123. El período de suspensión comenzará desde que el consumidor y usuario ponga el producto a disposición del vendedor y concluirá con la entrega al consumidor y usuario del producto ya reparado. Durante los seis meses posteriores a la entrega del producto reparado, el vendedor responderá de las faltas de conformidad que motivaron la reparación, presumiéndose que se trata de la misma falta de conformidad cuando se reproduzcan en el producto defectos del mismo origen que los inicialmente manifestados.

d) Si concluida la reparación y entregado el producto, éste sigue siendo no conforme con el contrato, el consumidor y usuario podrá exigir la sustitución del producto, salvo que esta opción resulte desproporcionada, la rebaja del precio o la resolución del contrato en los términos previstos en este capítulo.

e) La sustitución suspende los plazos a que se refiere el artículo 123 desde el ejercicio de la opción por el consumidor y usuario hasta la entrega del nuevo producto. Al producto sustituto le será de aplicación, en todo caso, el artículo 123.1, párrafo segundo.

f) Si la sustitución no lograra poner el producto en conformidad con el contrato, el consumidor y usuario podrá exigir la reparación del producto, salvo que esta opción resulte desproporcionada, la rebaja del precio o la resolución del contrato en los términos previstos en este capítulo.

g) El consumidor y usuario no podrá exigir la sustitución en el caso de productos no fungibles, ni tampoco cuando se trate de productos de segunda mano.

Artículo 121. Rebaja del precio y resolución del contrato.

La rebaja del precio y la resolución del contrato procederán, a elección del consumidor y usuario, cuando éste no pudiera exigir la reparación o la sustitución y en los casos en que éstas no se hubieran llevado a cabo en plazo razonable o sin mayores inconvenientes para el consumidor y usuario. La resolución no procederá cuando la falta de conformidad sea de escasa importancia.

Artículo 123. Plazos.

1. El vendedor responde de las faltas de conformidad que se manifiesten en un plazo de dos años desde la entrega. En los productos de segunda mano, el vendedor y el consumidor y usuario podrán pactar un plazo menor, que no podrá ser inferior a un año desde la entrega.

Salvo prueba en contrario, se presumirá que las faltas de conformidad que se manifiesten en los seis meses posteriores a la entrega del producto, sea éste nuevo o de segunda mano, ya existían cuando la cosa se entregó, excepto cuando esta presunción sea incompatible con la naturaleza del producto o la índole de la falta de conformidad.

2. Salvo prueba en contrario, la entrega se entiende hecha en el día que figure en la factura o tique de compra, o en el albarán de entrega correspondiente si éste fuera posterior.

3. La acción para reclamar el cumplimiento de lo previsto en el capítulo II de este título prescribirá a los tres años desde la entrega del producto.

4. El consumidor y usuario deberá informar al vendedor de la falta de conformidad en el plazo de dos meses desde que tuvo conocimiento de ella. El incumplimiento de dicho plazo no supondrá la pérdida del derecho al saneamiento que corresponda, siendo responsable el consumidor y usuario, no obstante, de los daños o perjuicios efectivamente ocasionados por el retraso en la comunicación.

Salvo prueba en contrario, se entenderá que la comunicación del consumidor y usuario ha tenido lugar dentro del plazo establecido.


Pues con esto terminamos por hoy. Por cierto, felicidades a todas las madres.